Los puntos suspensivos (…) – Usos, ejemplos y errores

Los puntos suspensivos (…) son signos de puntuación que se representan con tres gráficos primitivos consecutivos y que pueden cumplir muchas funciones en diferentes tipos de textos.

Sin embargo, la mayoría de los escritores poseen muchas dudas y errores a la hora de aplicarlos en las narraciones, discursos o textos educativos.

Aunque son muy importantes para los diálogos, interrupciones y enumeraciones, es necesario entender todas las variantes que afectan su uso.

Reglas básicas en el uso de los puntos suspensivos

Al igual que todos los signos gramaticales, los puntos suspensivos tienen reglas básicas que deben ser tomadas muy en cuenta, siendo las siguientes:

Las interrupciones

Durante las narraciones se puede producir una interrupción intencionada (a veces con la intención de que el receptor continúe la frase o para no decir algo que sólo conoce el receptor).

En dichas interrupciones, los puntos suspensivos serán grandes aliados gramáticamente hablando. Por ejemplo:

  • Debes ser más despierto porque camarón que se duerme…
  • Si estás diciéndome esas palabras es porque quieres irte adonde…
  • Cómo dicen por allí, a caballo regalado…

 Sin embargo, las interrupciones también pueden surgir a modo de predominio durante las conversaciones como por ejemplo:

(Diálogo):

– Siempre he sido sincero contigo en mis sentimientos…

– Igualmente me has herido mucho…

Después de poner puntos suspensivos, ¿usamos mayúsculas o minúsculas?

Muchos de los escritores tienen la duda de poner la primera letra tras el signo en mayúscula o minúscula por ir en medio de un párrafo o narración.

Si bien es cierto, la regla indica que tras un punto seguido o punto final, la primera letra deberá ir en mayúscula, pues en los puntos suspensivos se aplica la misma regla si cierran el enunciado.

puntos suspensivos en un bocadillo

Pero en caso de que la oración no haya concluido y continúe tras los puntos suspensivos, iría con minúsculas.

Claro ejemplos como:

  • Siempre quiero verte y sentir tus labios… Pero tú nunca tienes tiempo.
  • No sé qué haré hasta ese día, pero… no pienso ir.

Por lo tanto, ambas formas son correctas, depende del uso que hagamos del lenguaje.

Las enumeraciones

Los puntos suspensivos son muy utilizados a la hora de no querer escribir la totalidad de una lista, es decir, cuando queremos que algunas cosas queden a la imaginación de los receptores del mensaje. Ejemplo:

  • Necesito que traigas del supermercado un poco de queso, jamón, pan, tomate…
  • Si vas a trabajar en nuestra empresa es necesario que seas alguien dinámico, inteligente, proactivo…

Pero es válido acotar que las enumeraciones son un arma de doble filo, pues durante su uso se suelen cometer errores de entendimiento y léxico.

Las pausas

Estos gráficos son muy usados a la hora de las pausas que denotan emociones intensas como el miedo, recelo, incertidumbre, felicidad, pasión o tristeza. Ejemplo:

  • Tengo miedo de mi cita hoy con mi amado… Será que me dirá que no me ama, tiene días extraño conmigo.
  • Te lo ruego, no presiones ese botón… Haré lo que me pidas.
  • El sonido de una puerta se abrió paso en el silencio de la noche… Había llegado para llevarse mi alma.

Sin embargo, los puntos suspensivos pueden utilizarse para dejar temas a medias o inconclusos. Ejemplo:

  • Él nunca fue sincero conmigo, pero fue… Dios, no puedo hablar de él sin llorar.
  • Todos las cosas apuntaban a… Pero ya pasó, no quiero hablar del tema nunca más.
  • Siempre fui una tonta… El punto es que no seré más así.

Las insinuaciones

Funcionan para evitar el uso de palabras obscenas o expresiones grotescas que no vayan con la personalidad del personaje en cuestión. Ejemplo:

  • Ese hombre que una vez creí bueno resultó ser el mayor de los…
  • Cuando piensas que no pueden hacerte más daño viene el hijo de… a seguir molestando.
  • No entiendes que te amo, acaso eres una…

La combinación de los puntos suspensivos con otros signos y símbolos

Al igual que otros signos gramaticales, los puntos suspensivos pueden ser utilizados en compañía de otros valores. Ejemplo:

En el caso de las comas:

  • Espera a que termine con la ropa, los deberes de la casa, la cama, los platos…, caeré rendida sobre mi cama.
  • No vas a creer lo que pasó, se armó un escándalo, hubo gritos, muchos golpes…, pero no escapé.

En el caso de los dos puntos:

  • Lo he estado pensando mejor…: iré con mis amigas por allí.

En el caso del punto y coma:

  • Para esta noche me haré un nuevo corte de cabello, un vestido rojo, unos zapatos de tacón finos…; estaré hermosa esta noche.
  • En mi casa para Navidad pondré el arbolito, el nacimiento, muchos adornos…; haré que sea la mejor decoración de mi calle.

En el caso de los signos de exclamación e interrogación:

  • ¿Sabías que lo dijo él…?
  • ¿Tú piensas que Adolfo sea aquel…?
  • ¡Dios santo, qué has hecho hijo mío…!
  • ¡Te amo por ser el padre de mis tres hijos mayores pero eres un tremendo…!

Cuál es el espaciado ideal para el punto suspensivo

El espaciado en el punto suspensivo es uno de los aspectos más debatidos, pues algunos escritores aseguran que los puntos suspensivos lleva un espacio entre cada punto.

Sin embargo, gramaticalmente hablando, el espaciado de los puntos suspensivos no existe en ningún caso.

La única variable que puede modificar es según el número de las fuentes, pues cuanto más grande sea la letra mayor será el espaciado. Pero eso no implica que sea correcto introducir un espacio entre cada punto. Por ejemplo:

  • José, Francisco, Javier. . . Yo no recuerdo como se llamaba ese chico.
  • En la tienda de la esquina hay muchas ofertas en productos como arroz, harina, leche… ¡hay de todo un poco!

Ejemplos de un uso correcto

  • Entonces aquel hombre sediento de venganza tomó su cuello terso y le dijo en voz baja: «yo… te… mataré…».
  • Tú dijiste que durante tu viaje al mediterráneo había visto a… ¿a quién?
  • Aún tengo mis dudas sobre concretar algún negocio con ese hombre de mucho hablar porque me parece… bueno… usted sabrá.
  • La referencia anterior fue extraída del libro “Consideraciones utópicas sobre el Marxismo” de Ben Meyers. El sociólogo afirma en “Consideraciones…” que: […].
  • Para nuestra tarea de literatura sería buena idea tomar los versos de Poe que rezan: “(…) Quoth the raven: ‘nevermore’. Much I marveled this ungainly fowl (…)”.
  • – ¿Mi princesa me amas o no?   – No lo sé…    – ¿Por qué? Si lo único que he hecho es entregarte mi amor.

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