¿Qué es el signo lingüístico?

Desde hace muchos años, el hombre ha necesitado comunicarse por diferentes vías con sus iguales, por lo que el surgimiento del signo lingüístico fue producto de una necesidad.

Este concepto se refiere a la unidad de representación verbal que busca sustituir la realidad en cuestión por signos, con el fin de que perdure por el tiempo y sea sencilla.

“Un signo es conocido como un elemento que, para las audiencias, tiene un significado o que busca referirse a algo en algún aspecto o carácter”.

Cita del libro de Pierce.

También dice que los signos lingüísticos siempre se dirigen a alguien para que pueda entenderlos y conformar una imagen dentro de su cabeza sobre ese algo.

“El signo está en lugar de una cosa o el objeto al que hace referencia, pero no en todos los aspectos, solo afecta la idea que tiene de esa palabra”, añadió.

El signo lingüístico forma parte de un sistema social y psíquico de la comunicación entre las personas, este aspecto clave se le ha dado el nombre de lenguaje.

Los signos funcionan como una representación convencional, que busca la decodificación de elementos como las palabras para dar la impresión de que un objeto o cosa está dentro del proceso comunicativo.

Características del signo lingüístico

Muchos lingüistas y otros catedráticos han buscado definir las mejores características del signo lingüístico, pero ha sido Saussure el que mejor los ha explicado, siendo los siguientes:

Mutabilidad e inmutabilidad del signo

Las formas de expresión dentro del lenguaje pueden sufrir modificadores o simplemente mutar para tomar varios sentidos y adaptarse a las diferentes maneras de comunicar.

Las lenguas antiguas son el mejor ejemplo, pues han tenido que modificarse y actualizarse para hacer de su entendimiento más sencillo y fácil para las personas.

Además, que muchos de estos significados han tomado definiciones más concretas y han expandidos las palabras para tener otros términos con que hablar.

En el castellano primitivo “mecer” hace referencia a la acción de menear, agitar o encogerse de hombros.

Mientras que en la actualidad “mecer” se utiliza únicamente que para la acción que significa mover suavemente la cuna de los niños.

Arbitrariedad

La arbitrariedad también está vinculada al significado y significante, aunque son aspectos que ya están consignados y solo deben aprenderse.

Se debe tener claro que para que todos los signos lingüísticos sean comprendidos, ninguno tendrá semejanzas significativas para alterar la  decodificación.

Linealidad

Para el entendimiento de las palabras deben seguir un orden cronológico que ayuden a simplificar la tarea de entendimiento de las cosas.

Una organización lingüística no es más que una cadena de elementos que aparecen en línea que intentan representar algo o alguien.

Sucede con todas las palabras, pero el ejemplo del lingüista se hace con la palabra árbol, al momento de pronunciar se emite un sonido característico que te hace pensar en uno.

Tanto en la forma verbal como en los gráficos de la palabra permiten al cerebro de la persona identificar sobre lo que están hablando, siendo una especie de planta de gran tamaño o de color verde y marrón.

Elementos del signo lingüístico

Para entender en detalle todo lo referido al signo lingüístico se deben conocer todos los elementos que la conforman durante el lenguaje de los seres humanos:

Significante

El significante es la parte tangible de los signos, es aquella que puede ser digerida a través de los sentidos como el olfato, la audición, el gusto o el tacto.  

También puede decirse que trata de la imagen mental o imagen acústica de los sonidos articulados y trasmitidos en el aire durante una conversación.

Significado

Trata de la parte inmaterial, mental, social y abstracta de las cosas, es la imagen psíquica o lo que representa un signo en el lenguaje de las personas.

Ambos conceptos se interrelacionan, y uno no puede darse sin la esencia del otro para el entendimiento de los pensamientos y otros aspectos.

En tal sentido, una conversación no puede efectuarse si ambas partes no tienen un conocimiento o referencia sobre un objeto o cosa.  

El triángulo del signo lingüístico, según Pierce

El famoso triángulo del signo lingüístico es un término acuñado por el lingüista Pierce para definir  sus elementos, siendo los siguientes:

Representante

Es conocido como aquello que es real y se encuentra en un plano terrenal de la vida, esto puede ser desde una palabra en concreto hasta un evento real.

Interpretante

Al momento del proceso comunicativo, para que las personas puedan digerir los signos es necesario que un humano los decodifique en tiempo real, siendo el interpretante.

En palabras más sencillas, es aquel que le da una visión mental de un objeto o cosa durante la comunicación.

Objeto 

El objeto es la realidad concreta que se busca explicar, es decir, busca el entendimiento del lenguaje entre las personas.

Tipos de signos lingüísticos

Los tipos de signos lingüísticos van sujetos a la relación que existe entre el objeto y su interpretante, por lo que, según Pierce, lo identifica de la siguiente manera:

Índice

Los signos lingüísticos tienen una variante lógica, causal y de proximidad con algún referentes real sobre un objeto o cosa.

Por ejemplo: la humedad en el suelo, puede entenderse que llovió durante un período de tiempo previo.

Íconos

Los íconos son aquellos de identifican la relación mimética o de parecido, como tal es el caso de las onomatopeyas de algún evento como el ruido de una corneta.

Este concepto solo se limita a las interpretaciones que se dan a través de ruidos en la cotidianidad como el ladrido de un perro o el cantar de las aves.

Símbolo

Los símbolos son aquellos que disponen de una relación más compleja entre el objeto y el referente, siendo aspectos netamente culturales y arbitrarios.

Tal es el caso de las figuras religiosas, símbolos patrios, colores asociados a otros valores, entre otros objetos.

Este es uno de los aspectos más presentes en la sociedad, pues los símbolos son significantes más establecidos y arbitrarios con mayor fuerza en la psique humana.

Deja un comentario