Los Signos de Exclamación (¡ !). Reglas, funciones y ejemplos

Los signos de exclamación (también llamados signos de admiración) son símbolos ortográficos. Estos sirven para exaltar o emitir con mayor importancia una idea o expresión que sea de alto impacto.

Son comúnmente utilizados por las personas para manifestar emociones como la felicidad, tristeza o rabia a través de los signos de exclamación.

Algunas formas de uso son:

  • ¡Las cosas no pueden ser de esta manera!
  • ¡No voy a permitir tales atrocidades!
  • ¡Ay!
  • ¡Tú eres y serás mi eterno amor!
  • ¡Me alegro de verte!
  • ¡Si tú supieras lo feliz que soy cuando mis ojos se posan en tu mirada!

Reglas básicas para el buen uso de los signos de admiración

Al igual que otros signos de su categorización dispone de reglas básicas para su uso correcto, siendo las siguientes:

  • Su naturaleza es el de ser un signo doble, es decir, uno va en el comienzo y otro en el final.
  • Los símbolos que la conforman se denominan supra escrito (¡) y el otro es suscrito (!).
  • Siempre están justo al lado de la primera y última letra de la frase que se va a resaltar.
signos de exclamación o admiración
  • Permite el espacio entre las palabras que estén dentro de su poder, salvo las situaciones donde exista el uso de los signos de puntuación como el interrogativo.
  • No deben ir obligatoriamente en el enunciado, ejemplo:
    • María llegó hoy. ¡Estoy tan feliz de poder darle un abrazo!
    • José Luis fue a clases, ¡al fin comenzó sus estudios universitarios!
    • Cuando pedí la mano de mi esposa, ¡cuán feliz fui cuando me dio el sí!
  • Los signos exclamativos no pueden ir con un punto final. Ejemplo:
    • ¡No se vale lo que estás haciendo!.
    • «¡Te amo!. El cariño que siento por ti no lo había experimentado con nadie más».
    • ¡Te ordeno que vengas inmediatamente! Es muy importante.
    • ¡Debes entender que las cosas no son como las piensas!
  • Dependiendo sea el caso, es importante la utilización de otros signos de puntuación como por ejemplo la coma, según indique las reglas. Ejemplo:
    • «¡Al fin soy libre!, he culminado mis estudios universitarios».
    • «¡No me hables!, haz sido muy hiriente con tus actos y palabras».
  • Los paréntesis y las comillas son buenos combinadores con los signos de exclamación. Ejemplo:
    • «José prometió (¡por fin!) que vendría a mi casa hoy».
    • «Después de tanto tiempo (¡gracias a Dios!) he obtenido mi título universitario».
    • «La noche de insomnio por tu despecho (¡afortunadamente!) se han ido con el viento».
  • Los signos de exclamación permite la conformación de varias fuerzas en un mismo párrafo. Ejemplo:
    • «¡Dios de la vida! ¡Qué sucede en esta casa! ¡No lo puedo creer!» (todas comienzan en mayúscula por ser oraciones independientes).
    • «¡Madre María!, ¡no entiendo qué sucede en esta casa!» (todas las oraciones forman parte de un mismo enunciado.

Qué hacer cuando los signos de exclamación no van con el enunciado

Cuando los signos de exclamación no van en el enunciado se deben seguir las siguientes reglas:

  • Los vocativos pueden quedar fuera de la expresión por ser destinadas a llamar o invocar a una persona u objeto. Ejemplo:
    • María, ¡haz crecido mucho estos años!
    • Mi querido esposo, ¡siempre te amaré hasta el último suspiro de mis días!
    • La silla, ¡no la vayas a romper!
  • Es ideal tener expreso cuidado con el uso de adverbios y locuciones adverbiales a la hora de utilizar los signos de exclamación. Ejemplo:
    • Con todo el pesar, ¡fuiste una gran persona!
    • Francamente, ¡haz lo que te digo!
    • Con mi tierno corazón en las manos, ¡te amo por siempre!
  • Para las oraciones dependientes los enunciados van primero que los signos de exclamación. Ejemplo:
    • Si llego a aprobar mi examen, ¡haríamos el fiestón!
    • Si decide venir a verme, ¡no olvides mis dulces o no entras!
    • Si todo sale como lo esperado, ¡seremos felices!
    • Mi campamento soñado, ¡lo hemos logrado en grupo!

Qué hacer cuando las exclamaciones tienen diferentes tipos de enunciados 

Cuando las exclamaciones tienen diferentes tipos de enunciados, es ideal seguir las siguientes reglas:

  • Oraciones con caracteres apelativos como por ejemplo: “Chits”, «¡Eh!» o «¡Pst!».
  • Oraciones con caracteres onomatopéyicos como por ejemplo: “Cabum”, «¡Guau!» o «¡Bam!».
  • Oraciones con caracteres expresivos como por ejemplo: «¡Ay!», “Hey” o «¡Oh!».
  • Oraciones con caracteres representativos como por ejemplo: «¡Pum!» “Boom” o «¡Paf!».
  • Oraciones con caracteres exclamativos como por ejemplo: «¡Qué hermoso es verte sonreír así de feliz!».

Qué hacer cuando los signos de admiración se mezclan con otros signos y símbolos

Al igual que los signos de interrogación, estos aceptan la combinación de dos tipos e signos y otras modificaciones gramaticales para diferenciar las fuerzas de la expresión.

Pero es muy importante conocer estas reglas en el caso de los signos de exclamación:

Los signos de exclamación aceptan iniciar con uno y terminar con otro signo. Ejemplo:

  • Existen casos donde se puede utilizar una doble simbología con ambos signos a la vez. Ejemplo:
    • ¿¡Me estás hablando en serio Rómulo!?
    • ¿¡Tendremos temporada de béisbol este año en nuestras tierras!?
    • ¿¡Será que piensa que no estoy al tanto de todo lo que ha hecho todos estos días!? ¡¿Tan tonta me cree!?
    • ¿¡Tú crees que no me he enterado de todo los chismes del barrio!?
    • ¡¡He conocido muchas personas perversas pero como tú ninguna!!
    • ¿¡Te has detenido a pensar las consecuencias de tus actos y falsedades!?
  • Mientras que para otros casos solo es necesario anexar doble signo de exclamación para dar más carga emotiva al asunto. Ejemplo:
    • ¡¡Siento que mis sentimientos para ti no sirven!!
    • ¡¡Me siento triste de haberte dedicado mis pensamientos!!
    • ¡¡Eres lo más hermoso que ha embellecido mis días a mi vida!!
    • ¡¡Entre tantas cosas me siento feliz de que tu te hayas puesto en mi camino!!

Ejemplos prácticos para el uso de los signos de exclamación

  1. ¡Eh! ¡Ay! ¡Oh! ¡Me duele!
  2. Mi José, ¡me sorprende que llegaras a mi hogar con tan hermoso regalo!
  3. Sinceramente, ¡estoy decepcionada de que tú me hayas hecho esto sabiendo el gran dolor que causarías en mí!
  4. ¡Ay caramba contigo vale!
  5. ¡¿Qué estás diciendo jovencito?!
  6. ¡Oye!, ¡Eh, tú!, ¡Eh, usted!, ¡Eh, señora!
  7. ¡¡Tengo el honor de conocer a una persona tan perfecta como tú!!
  8. ¡María, que hermosa casa tienes!
  9. ¿¡Qué me estás queriendo decir Marco Aurelio!?
  10. ¡Felicidades!, de ahora en adelante podremos continuar con la fiesta con mucho sabor.
  11. Jesús ha pasado (¡por fin!) su extraño miedo a las alturas.
  12. ¡Tú tienes toda la razón (y estas en todo tu derecho)!
  13. Este bolso está muy pesado y no puedo con él, pero cómo no va a pesar si él dice que solo pesa 70 kilos (!), es muy pesado.
  14. ¡Pero qué noche tan fría y oscura!; ¡mi habitación tiene similitudes con el polo norte!; ¡creo que en cualquier momento nos congelaremos!
  15. ¡Óscar camina rápido! ¡Llegaremos rezagados por tu culpa! ¡Por favor apúrate si no quieres que te obligue!
  16. Elena, ¡me hace tan feliz de verte aquí a mi lado!
  17. ¡Me siento la mujer más deshinchada del mundo porque no tengo tu amor!
  18. ¡Soy afortunada de tener junto a mi lado mi Elena!

Pronunciación

Si bien es cierto, la pronunciación de los signos de exclamación es muy diferente entre el lenguaje escrito y el oral, debido a las diferencias comunicacionales.

Los enunciados de exclamación son mucho más fuertes por la finalidad de llamar la atención hacia una idea en general o una emoción muy extremista.

Si se presta mucha atención a la tonalidades en el lenguaje oral, se identificará caídas más profundas y visibles en los cambios de voz.

Sin embargo, el lenguaje escrito representa estás caídas orales a través de los signos y la incorporación de otros  términos de denoten mayor fuerza.

Lo positivo de las expresiones exclamativas es su facilidad en la interpretación de  emociones y pensamiento de una manera más fluida.

Tales son los casos que para representar alegría, las personas dice «¡Sí!» o «¡Gol!», «¡Feliz cumpleaños!».

Mientras que para las sensaciones más oscura un “¡Tengo rabia!”, “¡Déjame en paz!” o “¡Eres abominable!” será más que suficiente.

Trucos para conseguir una buena pronunciación

Los expertos en gramática han encontrado nuevas formas de hacer que las expresiones exclamativas sean más impactantes para la audiencia en el lenguaje escrito.

Uno de los trucos para una buena pronunciación es resaltar aquellos aspectos importantes y de interés que se encuentren dentro de los pensamientos.

Un claro ejemplo es el siguiente:

“En un claro de luna mis ojos se posaron en la espesura del bosque, no sabía quién era y dónde estaba, solo recordaba haber despertado sobre un lecho desgastado, ¡quién será mi salvado en este tiempo de angustia!”.

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